La IA está demostrando cada vez más su potencial transformador en la gestión de activos. A medida que se alargan los plazos de las transacciones inmobiliarias —que recientemente han pasado de una media de 342 a 363 días—, la promesa de la IA de acelerar los procesos, descubrir información y automatizar tareas que requieren mucho tiempo es más atractiva que nunca. Sin embargo, para aprovechar estas ventajas, las empresas deben dar prioridad a una implementación inteligente y a un cambio significativo, y no solo a una rápida adopción.
Adopción de la IA: ¿dónde nos encontramos ahora?
La inversión en IA es sólida: encuestas realizadas por el CFA Institute, BNY Mellon y EY han revelado que entre el 70 % y el 80 % de los gestores de activos están invirtiendo en IA, pero normalmente solo una cuarta parte considera que sus capacidades están maduras o se siente muy segura en el uso de la IA. ¿A qué se debe esta desconexión? La experiencia demuestra que, si bien la IA destaca en tareas específicas como la revisión de documentos o la due diligence, su integración generalizada y segura se ve frenada por retos culturales y operativos, no solo tecnológicos.
Liberar valor: el impacto práctico de la IA
- Automatización de las tareas rutinarias: actualmente, la IA es más eficaz cuando automatiza trabajos manuales repetitivos, como revisar documentos para due diligence o las comprobaciones de cumplimiento. Esto libera a los gestores de activos y a los asesores jurídicos para que se centren en el análisis, la negociación y la estrategia.
- Reducción del tiempo de cierre: con las plataformas basadas en IA, la información se puede recuperar, organizar y analizar mucho más rápido, lo que reduce en semanas la fase de due diligence. En la práctica, las plataformas creadas en torno a la IA están reduciendo los tiempos de revisión de documentos en un 50 % o más.
- Coste y competitividad: al agilizar el trabajo preliminar, las empresas han reducido los costes legales y pueden trabajar en más operaciones simultáneamente. Sin embargo, en algunos casos, la IA se utiliza más para aparentar que por su valor práctico: hay que centrarse en las mejoras cuantificables, no en la publicidad.
Las bases son importantes: la preparación de los datos es clave
A pesar de los avances, la mayoría de las empresas aún no están preparadas para cerrar operaciones de forma sistemática. Según nuestra propia experiencia, vemos que alrededor del 60-70 % de los clientes carecen de documentación organizada y no centralizan la información. Debido a esto, la fase de preparación real de la operación lleva más tiempo, ya que primero hay que buscar, revisar y actualizar la documentación. El sector inmobiliario tiene dificultades para gestionar los datos, ya que su registro y actualización suelen subestimarse como una tarea administrativa tediosa. Los datos fragmentados y mal estructurados siguen siendo un punto débil persistente, con problemas como:
- Datos almacenados en múltiples sistemas desconectados
- Falta de estandarización y de una gobernanza clara
- Transparencia insuficiente sobre qué documentación está disponible (o falta)
Sin estas bases, la IA por sí sola no puede ofrecer soluciones mágicas: los datos deben estar estructurados y centralizados desde el principio. Por muy potente que sea una herramienta de IA, su eficacia depende de la información con la que trabaje.
El papel de la IA en la aceleración de la negociación de acuerdos y más allá
Aunque la IA no es una solución milagrosa, puede acelerar significativamente ciertos procesos que requieren mucho esfuerzo. Por ejemplo:
- El resumen de documentos asistido por IA puede acelerar la due diligence hasta en un 50 %, aunque las herramientas actuales aún no alcanzan una precisión del 100 % y requieren supervisión humana para verificar los resultados. La verificación solo puede realizarse si la herramienta de IA comparte sus fuentes.
- La IA (IA) ayuda a reducir los costes legales al recopilar y estructurar la información para que los abogados la revisen de forma más eficiente.
- La gestión y la validación de los procesos son áreas clave en las que la IA puede aumentar progresivamente la productividad.
Dicho esto, la alucinación de la IA (cuando la IA genera contenido inexacto o inventado) sigue siendo motivo de preocupación, lo que pone de relieve la necesidad continua de la verificación humana y la rendición de cuentas en los flujos de trabajo. La validación, el contexto y el juicio ético siguen siendo fortalezas humanas fundamentales. La tecnología no sustituirá a los negociadores, sino que les permitirá centrarse en la creación de relaciones y la estrategia.
La transparencia también es fundamental, no solo para los usuarios internos, sino también para los clientes y los reguladores. Los gestores de activos necesitan saber cómo se tomaron las decisiones, qué datos se utilizaron y dónde se encuentran las limitaciones o los riesgos.
Superar las barreras: confianza, concienciación y gestión del cambio
Muchos en el sector inmobiliario aún no han adoptado plenamente la IA, alegando razones como:
- Falta de conocimiento sobre las herramientas de IA disponibles.
- Estructuras y procesos internos limitados para apoyar la implementación de la IA.
- Desconfianza en las plataformas de IA, especialmente en las orientadas al consumidor, como ChatGPT, en comparación con las soluciones de nivel empresarial.
- Los largos procesos de aprobación de TI que restringen la rápida adopción de la tecnología.
La gestión de riesgos mediante una evaluación exhaustiva de las herramientas, que incluye evaluaciones de cumplimiento legal, comprender dónde se almacenan los datos y completar cuestionarios de due diligence antes de la adopción, son prácticas recomendadas importantes.
Cómo empezar: recomendaciones para los gestores de activos
Para aprovechar al máximo las ventajas de la IA, las empresas deben centrarse en estos principios:
- Centralizar y estandarizar los datos:crear una«fuente única de verdad» con documentación estructurada y actualizada.
- Invertir en la gobernanza de datos: unas prácticas de gestión sólidas son la base de toda aplicación exitosa de la IA.
- Dar prioridad a la transparencia: utilizar plataformas que admitan registros de auditoría y la elaboración de informes claros.
- Establecer objetivos prácticos: implementar la IA donde ofrezca mejoras tangibles, como la reducción de los tiempos de due diligence o la optimización de la revisión de documentos.
- Defender la supervisión humana: mantener a las personas involucradas en la revisión, validación y explicación de los resultados, generando confianza y seguridad. Utilizar plataformas que compartan las fuentes de los datos generados.
- Garantice la protección de datos: utilice únicamente plataformas que cuenten con un historial probado de medidas de seguridad avanzadasy que estén diseñadas para proteger la información confidencial.
- Contrate a expertos en datos dedicados: contratar a un gestor de datos dedicado puede mejorar significativamente los resultados.
Conclusión: la innovación incremental genera valor a largo plazo
La IA ofrece a la gestión de activos una vía evolutiva hacia una mayor eficiencia, una mejor obtención de capital y una negociación más rápida y fiable. El camino requiere un progreso gradual basado en una infraestructura de datos sólida, la supervisión humana y la colaboración entre sectores.
Las empresas que logren el mayor valor serán aquellas que combinen una integración cuidadosa de la IA con una sólida gobernanza de los datos y una responsabilidad clara, dando pasos deliberados para «caminar antes de correr». En Drooms, seguimos comprometidos con apoyar a los gestores de activos en este camino, proporcionando una plataforma digital segura y fácil de usar, diseñada para garantizar el futuro de los flujos de trabajo de negociación y gestión de activos.
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