Las ciudades inteligentes del futuro

28. Marzo 2019 | Drooms Global

Según las Naciones Unidas, un 55 % de la población vive actualmente en asentamientos con una alta densidad de población e infraestructuras. La ONU predice que esta cifra aumentará a un espectacular 68 % hasta 2050. El número de megaciudades también está creciendo.


Desde la revolución industrial, las personas han ido desplazando su residencia de zonas rurales a un entorno urbano. Según las Naciones Unidas, un 55 % de la población vive actualmente en asentamientos con una alta densidad de población e infraestructuras. La ONU predice que esta cifra aumentará a un espectacular 68 % hasta 2050. El número de megaciudades también está creciendo. En 2030 se calcula que el mundo podría albergar más de 40 aglomeraciones urbanas, cada una con un total de 10 millones de habitantes.

Las tendencias de este tipo ejercen presión sobre las infraestructuras, causan hacinamientos y contribuyen a una serie de peligros medioambientales. La implementación de soluciones tecnológicas para responder a estos desafíos ha dado lugar al concepto de «ciudad inteligente».

¿Qué son ciudades inteligentes?

No existe una definición única para el concepto de ciudad inteligente. IBM hace referencia a la ciudad inteligente como «aquella que aprovecha de manera óptima toda la información interconectada disponible hoy día con el fin de comprender y controlar mejor sus operaciones y optimizar el uso de recursos limitados». Para el British Standards Institute (BSI, Instituto de Normas Británico), una ciudad inteligente permite la «integración efectiva de sistemas físicos, digitales y humanos en el entorno construido para ofrecer un futuro sostenible, próspero e inclusivo para sus ciudadanos».

Como clave común, las ciudades inteligentes buscan resolver muchos de los retos que generan la urbanización y la creación de megaciudades, como, por ejemplo:

  • Hacinamiento y el impacto perjudicial asociado
  • Cambio climático y retos de sostenibilidad
  • Seguridad y vigilancia

No existe un único enfoque

Hasta ahora no ha existido un método integral único para crear una ciudad inteligente, sino más bien maneras más innovadoras de resolver problemas muy específicos.

Por ejemplo, Copenhague ha trabajado con el Massachusetts Institute of Technology (MIT) para crear una bicicleta inteligente que permita a los ciudadanos optar por el ciclismo en pos de una ciudad más verde y saludable. San Diego se ha servido de la tecnología para lanzar una red de iluminación callejera conectada que ayuda a ahorrar dinero, conservar energía y fomentar la sensación de seguridad en toda la ciudad.

Países como China se han asentado en la vanguardia del desarrollo y la innovación. Basta con mirar el Plan de la Ciudad Inteligente de Hong Kong para hacerse una idea de su crecimiento en esta área.

De acuerdo con un informe de una Unidad de Inteligencia de The Economist, la inversión privada se ha centrado principalmente en facilitar asuntos como el transporte y la movilidad, áreas dominadas tradicionalmente por el sector público.

¿Qué aspecto tendrá la ciudad inteligente del futuro?

A medida que la tecnología evoluciona, también lo hacen las oportunidades para las ciudades inteligentes. Tecnologías como 5G tendrán un impacto enorme en la forma en que la información se recoge, se procesa y se utiliza para ofrecer posibles respuestas a los problemas actuales.

En su informe sobre ciudades inteligentes, Deloitte hizo referencia al proyecto SmartSantander en Santander, España, como «un anticipo de cómo la información y los ciudadanos pueden transformar juntos una ciudad de manera más sostenible para el medioambiente, más atractiva económicamente y con un entorno reactivo que ofrezca una mejor calidad de vida a sus residentes». Santander ha instalado sensores que permiten a los habitantes utilizar sus smartphones para crear y utilizar información. Para el consistorio de la ciudad, esto se traduce en la recopilación de datos en tiempo real sobre el uso de energía y desecho de residuos. El enfoque no se centra exclusivamente en un solo reto o área de la vida, sino en un conjunto más complejo de actividades diarias.

La ciudad inteligente del futuro se centrará en la «experiencia» y buscará hacer la vida diaria más productiva, beneficiosa y agradable.

Oportunidades para los inversores

El interés por las ciudades inteligentes se sustenta sobre la ventaja colectiva que aportan, sea ayudando a los gobiernos locales, ampliando las oportunidades de negocio o enriqueciendo la vida de sus residentes.

Para los inversores, las ciudades inteligentes ofrecen un sinfín de oportunidades. Los fondos dedicados a las ciudades inteligentes están creciendo y su planteamiento se encuentra en un proceso de refinamiento constante. En el pasado, venían impulsados exclusivamente por vehículos de inversión privada especializados, que tenían por objetivo las empresas que desarrollaban soluciones inteligentes para satisfacer los retos de la urbanización al alza, pero esto está cambiando rápidamente.

Gracias a la naturaleza integradora de las ciudades inteligentes del futuro, los inversores se pueden centrar en inversiones con el objetivo de:

  • Crear y construir la ciudad y su infraestructura inteligente
  • Gestionar la ciudad inteligente y sus funciones diarias
  • Dar servicios a la ciudad y a sus residentes

No obstante, invertir en grandes proyectos que involucran a distintas partes interesadas acarrea sus propios problemas. En el informe de la Unidad de Inteligencia de The Economist, los expertos indicaban las razones por las que la inversión privada a menudo se ha rezagado. Las ciudades inteligentes requieren la implicación de los gobiernos locales, y las diferentes normativas y reglamentos pueden añadir presión a la estructura financiera de los proyectos.

Sin embargo, el informe señala que «al combinar las mejores prácticas globales con el conocimiento local, especialmente en los mercados emergentes», los inversores podrán «gestionar el riesgo, sea invirtiendo en proyectos de ciudades inteligentes liderados por las ciudades o en las empresas que ofrecen tecnologías para la ciudad inteligente».