Gestionar la quiebra y los procesos de reestructuración con un VDR

08. Abril 2020 | Drooms Global


A causa del derrumbe de las hipotecas de alto riesgo en los Estados Unidos y la subsiguiente crisis crediticia, la crisis financiera de 2008 fue testigo de un número récord de quiebras comerciales así como de bancos y casas de corretaje.

En Estados Unidos, 136 empresas públicas se declararon en quiebra y 64.318 empresas en bancarrota según un análisis publicado por el bufete de abogados Jones Day en 2019.

A las empresas de capital privado no les fue mucho mejor con las 49 quiebras de compra apalancada reportadas por peHUB en 2009. Los más afectados fueron los sectores minorista, aéreo y automotriz, así como las propiedades de los medios de comunicación, los vendedores de productos de consumo y los restaurantes.

Un total de 25 mil millones de dólares de empresas públicas se declararon en quiebra en 2008, incluyendo las dos más grandes en la historia de EE.UU. hasta la fecha: Washington Mutual Inc. y Lehman Brothers Holdings Inc.

A pesar de las recientes medidas de emergencia que han sido bienvenidas por colapsos corporativos totalmente evitables (como la suspensión de la ley de comercio ilícito por parte del gobierno del Reino Unido y la medida de Alemania de suspender la obligación de declararse en bancarrota hasta el 30 de septiembre de este año) COVID-19 sigue siendo el último factor estresante que afecta a la supervivencia de las empresas y la economía en general.

Particularmente afectados por la reducción de la demanda de los consumidores son las aerolíneas, el comercio minorista y los restaurantes. A medida que un número creciente de empresas se encuentran bajo presión financiera, las nuevas medidas adoptadas para protegerse contra la insolvencia no impedirán que todos los negocios en dificultades sean susceptibles a la quiebra.

La gestión y ejecución de procesos de insolvencia y reestructuración pueden ser especialmente complejos. Realizar correctamente estos procedimientos y cumplir los estrictos plazos puede resultar muy difícil, en especial cuando se manipulan cientos de miles de documentos que requieren una divulgación controlada a una amplia gama de entidades e individuos, como acreedores, fideicomisarios, abogados, comités, bancos y consejeros.

Los data room virtuales (VDR), que ya se usan desde hace dos décadas en procesos empresariales confidenciales como las fusiones y adquisiciones o las transacciones inmobiliarias comerciales, se están popularizando cada vez más como un método para gestionar y compartir información crítica y optimizar los flujos de trabajo en procesos de insolvencia y reestructuración

Cómo afrontar la due diligence

 

La due diligence es una parte esencial, pero subestimada, de los procesos de reestructuración e insolvencia. El uso de un data room puede tener un impacto significativo tanto en la velocidad como en la eficacia de las negociaciones, en especial en lo relativo a la recopilación y análisis de datos.

Una plataforma de altamente funcional y segura que permita un acceso organizado a la documentación en todo momento es especialmente útil al principio de un proceso de reestructuración corporativa, a fin de recopilar la información crítica y desarrollar un programa de reestructuración adecuado. Una vez establecido, un VDR puede utilizarse para enajenar ciertas unidades de una empresa, en línea con su estrategia de negocio.

De forma similar, en cuestiones de insolvencia, los fideicomisarios o administradores obligados a enajenar bienes al precio más alto posible pueden acortar sus plazos y limitar los factores de mercado que pueden llegar a menoscabar un acuerdo.

Aceleración y facilitación de procesos

 

Los data room virtuales pueden proporcionar:

  1. Acceso flexible a la documentación, 24/7: puede identificar a las partes relevantes que requieren que se les comparta cierta información y permitirles acceder a los datos las veinticuatro horas dondequiera que operen.

 

  1. Indexación correcta de los datos: la información se puede estructurar inmediatamente, lo que facilita la vista general y búsqueda de documentos, a la vez que simplifica la identificación de posibles lagunas en los registros.

 

  1. Auto asignación de documentos: dependiendo del proveedor y de si usa aprendizaje automático e IA, los grandes volúmenes de documentos entrantes que el usuario selecciona y sube pueden analizarse automáticamente y asignarse a su punto del índice correcto, con una precisión que aumenta con el tiempo.

 

  1. Facilidad de búsqueda: puede realizar una preselección de la documentación y evaluar los riesgos y oportunidades de una transacción gracias a las funciones de búsqueda avanzada y filtros que caracterizan a ciertos proveedores como Drooms, cuyo complemento Findings Manager reconoce palabras, sinónimos y patrones semánticos en contexto.

 

  1. Informes mejorados: las funciones de análisis estadístico y creación de informes permiten una mejor comprensión del proyecto y aportan un análisis muy necesario sobre quién accede a qué datos y cuándo.

 

  1. Preguntas y respuestas centralizadas: la capacidad de responder y gestionar múltiples líneas de consultas con rapidez puede ser crítica para el éxito de un proyecto. Una funcionalidad integrada y totalmente autónoma de preguntas y respuestas (Q&A) aumenta la eficacia y mantiene actualizados a los interesados pertinentes.

 

  1. Rápida configuración y servicio técnico: además de la generosa fase previa y gratuita de preparación que muchos proveedores ofrecen, con un acceso inmediato y continuado a los documentos cuando termina, con frecuencia también hay disponible un servicio de gestión de proyectos a tiempo completo las veinticuatro horas. Los servicios suelen incluir, entre otros muchos, la recopilación, digitalización e indexación de documentos.
Limitación de riesgos y reducción de costes

 

Un acceso mejorado y más rápido a los datos no debe ir jamás en detrimento de la seguridad. De hecho, los VDR suelen proteger la integridad de los datos, ya que limitan la fuga de información.

La visualización y el acceso a los documentos, por ejemplo, pueden controlarse y limitarse, lo que resulta particularmente útil cuando se desea invitar a múltiples terceros o compradores a la mesa sin querer compartir quiénes son esas partes inevitablemente. Incluso después de la descarga, una marca de agua dinámica y personalizada hasta un solo segundo proporciona un mayor control. También se dispone de controles de permiso avanzados que incluyen la edición donde sólo se permiten adiciones y la edición con aprobaciones para la gestión de contenidos.

Muchos proveedores de VDR tienen un conjunto de normas de seguridad a las que se adhieren, y algunos podrán demostrar el cumplimiento íntegro de normativas estrictas para la protección de datos, como el RGPD. Para minimizar aún más los procesamientos indebidos, la modificación o la pérdida de datos, es altamente recomendable contratar a un proveedor con servidores de propiedad exclusiva certificados por ISO y basados en Europa. Esta ventaja no solo reduce el riesgo de una filtración de información, sino que también evita el peligro legal del incumplimiento.