Entrevista: La gestión eficiente de proyectos de I+D en el sector biotecnológico

14. Marzo 2016

El Dr. Markus Henrich, director general de Henrich Pharma-R&D Consulting, comparte con nosotros sus experiencias en la gestión de los procesos de I+D en el sector de la biotecnología.


Dr. Henrich, usted como fundador y dueño de Henrich Pharma-R&D Consulting, se dedica a aconsejar a empresas del sector de la biotecnología en la gestión de procesos de I+D. ¿Cómo lo hace?

La ciencia es la base fundamental sobre la que se cimienta el éxito en un proceso de I+D, y ese es el verdadero know-how de mis clientes. Al añadir técnicas de gestión avanzadas y las herramientas adecuadas, que es donde yo estoy especializado, se obtienen resultados. De esta forma se reduce el coste en recursos, aumenta la eficiencia y facilita el trabajo de todas las partes involucradas en el proyecto. Así es cómo trabajo con mis clientes.

¿En qué son diferentes sus técnicas de gestión de las demás?

Las herramientas y técnicas de gestión en su forma más tradicional o difundida no son, en la mayoría de los casos, apropiadas para proyectos de I+D en el sector biotecnológico. Imponer modelos rígidos de gestión como el “lean management” en organizaciones dinámicas y flexibles no suele dar buenos resultados. La técnicas de “lean management” pueden funcionar en empresas del sector automovilístico por ejemplo, pero no para empresas biotecnológicas que inviertan en I+D. Sin quitar que el principio fundamental del "lean management" de evitar despilfarros y producir más con menos, es igual de importante en el sector biotecnológico que en el automovilístico. Como científico y experimentado director de I+D, me siento cómodo tanto en el mundo científico como en el empresarial y por lo tanto soy capaz de adaptar conceptos estándares probados en otras industrias a las necesidades específicas de mis clientes.

Está muy enfocado en la gestión externa de determinados aspectos del I+D, ¿a qué se debe?

La externalización de determinadas actividades en un proceso de I+D es un tema crítico en el sector de la biotecnología. Todas las empresas se basan en mayor o menor medida en las externalizaciones. El grado de dicha externalización es muy variable, yendo del 20% al 100%, y la inversión anual es de decenas de miles de millones. La subcontratación juega por lo tanto un rol fundamental en el éxito de un proyecto. Sin embargo, varias encuestas que hemos llevado a cabo han revelado que existe una gran insatisfacción con los resultados que se obtienen al subcontratar determinadas actividades. Aquí es donde entro yo y mis clientes se benefician directamente de mis labores de consultoría, ya sea reduciendo las pérdidas, optimizando la utilización de recursos o mejorando la eficiencia de sus procesos.

¿Cuáles son los pasos más importantes al externalizar un servicio?

Puede sonar obvio, pero los factores iniciales más determinantes en la externalización son: primero la selección de un proveedor adecuado, y segundo, una definición cuantificable de las necesidades del cliente. Pongamos como ejemplo la contratación de un data room virtual que queremos utilizar para compartir información sensible con terceras partes, que están interesadas en invertir en una de nuestras investigaciones. ¿Qué factores debemos tener en cuenta al contratar un data room virtual? Lo primero que se nos ocurriría sería seguridad, flexibilidad y precio. Pero estos no son criterios de selección eficaces porque todos los proveedores de data rooms virtuales del mercado nos dirán que “garantizan” la seguridad. La clave es pensar en términos más generales hasta que seamos capaces de definir elementos objetivos con los que comparar, tales como, en este caso, la ubicación del servidor y la legislación aplicable, el nivel de encriptación, la resiliencia de los datos, etc...

Eso require mucho tiempo y esfuerzo...

Efectivamente. Es por ello que si queremos ser eficientes al externalizar, lo primero que tenemos que hacer es priorizar y concentrarnos en las actividades más importantes para que nuestro proyecto llegue a buen puerto. Resulta útil hacer un análisis rápido de los costes, recursos necesarios, etapas y duración del proyecto, para empezar a hacernos una idea de qué actividades son prioritarias. Volviendo al ejemplo del data room virtual: es un servicio que vamos a utilizar durante varios meses y si nos equivocamos al elegir el proveedor, las consecuencias podrían ser retrasos en el proyecto, filtraciones de información, pérdida de inversores, etc… El data room virtual lo vamos a utilizar para compartir con terceros la propiedad intelectual de la empresa y el know-how. Por eso, toda esta información confidencial que es de un valor incalculable para la empresa, debe de estar en todo momento protegida. La contratación de un data room virtual suele ser una de las actividades que se subcontratan y a la hay que prestar especial atención.

¿En qué hay que poner más cuidado al elegir un proveedor?

En mi web: www.dr-henrich.com hay disponible para su descarga una lista con los factores más importantes a tener en cuenta al externalizar un servicio y que proporciona una visión general muy útil. La calidad es obviamente un aspecto importante a tener en cuenta, ¿pero cómo se define objetivamente la "calidad" en un servicio concreto? , ¿Cómo se mide y cómo relacionamos la falta de calidad con la no obtención de los resultados esperados? Otra característica importante, que a menudo se pasa por alto, es el costo a nivel interno que supone externalizar determinadas actividades: para la gestión, el control de la calidad, la comunicación y la reintegración dentro de la organización una vez finalizado el proyecto.

Volvamos otra vez al ejemplo del data room virtual: la carga de la documentación y su organización, la gestión de los grupos de trabajo y los usuarios, la gestión de permisos, la resolución de incidencias… todo esto si se gestiona a nivel interno supondría un gran desgaste de tiempo y recursos para cualquier empresa. Para eso precisamente están los proveedores especializados, para descargar de trabajo a las empresas y proporcionar soluciones eficientes que agilicen los procesos de trabajo.

Por eso, para poder identificar los buenos proveedores, es necesario tener un criterio de selección.