Diferencias entre una buena y una mala UI/UX: la opinión de un diseñador

08. Julio 2019 | Drooms Spain

¿Qué hace destacar a un sitio web o una aplicación? No es una pregunta fácil de responder, considerando que, a menudo, sólo prestamos atención a la UI y UX cuando nos encontramos con las que están mal diseñadas.


Los principios básicos de UI/UX

A pesar de su relación profesional, la UI (interfaz del usuario) y UX (experiencia del usuario) desempeñan papeles bastante diferentes y hacen referencia a partes distintas del proceso y la disciplina de diseño.

De forma literal, en tecnología de la información la «faz» de un sitio web, una app o un programa de software es la interfaz del usuario, todo aquello que vemos y con lo que interaccionamos. Abarca tanto el aspecto como la sensación que deja un producto. En ella pueden incluirse desde las pantallas, el teclado, el ratón y la apariencia del escritorio.

¿Su función?

Ayudar a los usuarios a interactuar y navegar de manera eficaz por un sitio web o aplicación.

Por contra, la UX se centra en presentar al usuario la información correcta para satisfacer sus necesidades y resolver cualquier problema de manera rápida y sencilla.

Entre los principios básicos de un buen diseño de UI/UX tenemos los siguientes:

  • Facilidad de uso
  • Control del usuario
  • Prevención de errores y manejo sencillo de errores
  • Foco en el objetivo principal del sitio web o app para satisfacer los requisitos del usuario

El objetivo principal de los diseñadores es llevar el producto o servicio al usuario sin que sienta fricciones y lo perciba cómo intuitivo.

¿Quién está haciendo buenos diseños de UI/UX y qué aspecto tienen y qué impresión dejan?

Mantener una perspectiva centrada en el usuario es esencial para un buen producto. Si la interfaz es intuitiva y se ha desarrollado demostrando que los desarrolladores entienden las necesidades de los usuarios, en principio es probable que el diseño tenga éxito.

Cada elemento y cada acción deben mostrarse claramente al usuario, dándoles una sensación de control y eliminando cualquier problema que haga que el usuario no sepa exactamente de lo que es capaz el programa.

Entre los elementos clave en el control y facilidad de navegación que Drooms aplica destacan:

  • Navegación clara que ofrece al usuario un mapa de su ubicación y qué otras opciones tiene disponibles a partir de ese punto.
  • Feedback sobre las acciones de los usuarios para reforzar la claridad
  • Prevención de errores con doble confirmación para acciones sensibles, por ej.: la concesión de permisos

Una gran parte del aspecto de control es la capacidad del usuario de revertir acciones y errores. Google en concreto ha incorporado funciones de este tipo en su interfaz de Gmail. Por ejemplo, ahora se puede «deshacer» la acción de enviar una conversación a la papelera.

Por último, un enfoque centrado en el usuario comprende y tiene en cuenta los diversos niveles de habilidad de sus usuarios. Las soluciones de software como Adobe XD suelen lograr esto con tutoriales iniciales para los usuarios que nunca han usado antes el producto, algo que también ha sido un enfoque clave en las plataformas digitales de Drooms.

Los errores en UI son comunes

Todo lo anterior puede parecer muy obvio, pero crear una buena UI no es tan fácil como parece, algo que queda demostrado por el hecho de que las UI mal diseñadas abundan por todo Internet. Un sorprendente número de organizaciones cometen errores básicos de diseños de UI, en parte porque es muy fácil caer en ellos. Los errores más comunes incluyen:

Salirse de las convenciones establecidas

Una interfaz experimental puede parecer innovadora al principio, pero muchos usuarios pueden quedarse perdidos sin saber cuáles son sus opciones reales y cómo llegar desde A a B mediante las herramientas disponibles. Aprovecharse de los patrones de usabilidad establecidos permite a los usuarios explorar cómodamente sus opciones con los conocimientos que han acumulado interaccionando con otros productos digitales.

Olvidarse de dar explicaciones y demostraciones

Otro error común que suele aparecer como consecuencia de diseñar una UI «que mole» es la falta de claridad y la ausencia de información suficiente sobre lo que puede ser capaz de hacer la plataforma. Los usuarios totalmente nuevos de una herramienta no sabrán de manera intuitiva todas las acciones que puede realizar. Los productos que no consiguen guiar claramente al usuario en los primeros pasos pueden provocar dolores de cabeza y dificultar aún más la curva de aprendizaje del usuario, lo que puede aumentar la probabilidad de que dejen por completo de usar el producto. 

Añadir demasiados elementos o información

Menos es más. Una buena interfaz es simple, incluso aunque el producto sea complejo. Normalmente los productos cometen el error de inundar cada pantalla con opciones innumerables, asumiendo que el usuario querrá tener todas las opciones disponibles a la vez. No obstante, la sobrecarga de información sólo trae consigo una mala navegación e interacción en la plataforma, dificultando al usuario a la hora de decidir sobre cuál debe ser el siguiente paso correcto, o si alguna de las opciones disponibles es apta para la tarea que tiene delante.

Priorizar el rendimiento

Los desarrolladores y diseñadores corren fácilmente el riesgo de centrarse en el aspecto del producto final antes de considerar cómo se desarrollará, y, en cuestiones de productos digitales, el rendimiento es lo primordial.

La clave se encuentra en trabajar estrechamente con los desarrolladores desde el principio para asegurar que todos los diseños son técnicamente factibles con anterioridad a la puesta en marcha, antes de realizar continuas pruebas cruzadas de rendimiento para cada función con objeto de ajustar las áreas necesarias (a la vez que se mantiene la información correcta en la interfaz) una vez comenzado el proceso de implementación.